Andrew Hannover A las siete de la mañana, salimos mis primas juntos de la habitación, el personal disimula en asombro de ver a mi prometida en casa, hemos sido discretos, pero a pesar de ello, nos sobran personas que le buscan la quinta pata al gato solo para molestarnos. En cuanto entramos al comedor tomados de la mano, a mi tía y se les borra la sonrisa. —Buenos días querida tía Leonora. — Le dice Caroline de forma efusiva, le falto darle un beso en la mejilla. —Deberías ser más discreta tu reputación no es muy buena que digamos. — Dice mi tía venenosa con ella como siempre. Caroline se ríe de forma escandalosa y mi prima la mira con reproche—Querida tía, creí que ya me conocías a mi me valen tres pepinos lo que opine la gente de mi. — —Niña insolente, no solo tienes el nombre del

