La Cama:

1455 Palabras
—Laura me comí la otra hamburguesa, espero que no fuera la tuya. —¡Era suya! ¿A qué hora entro? Russel mojaba su cuerpo y tambien lo enjabonaba. —Que bien, te quedaron deliciosas, espero prepares otro día. —Si está bien, como usted diga. —Vamos preciosa, no tienes que ser tan formal conmigo. Ven aquí… el jalo mi cuerpo y me puso bajo la regadera para que justos se nos lavara el jabón. Ambos estábamos completamente desnudos y yo estaba incomoda porque él podría ver mis senos que no eran nada grandes, ademas de que mi estatura sin los tacones pues no era la más ideal, porque apenas le llegaba a su nariz. —Yo la verdad es que… Russel comenzó a besarme asi que no me dejo hablar, después bajo su cabeza para poder succionar mis pezones y envolver su rostro con mis senos. Yo nunca me había sentido tan deseada. Al ver hacia abajo podía notar el crecimiento de su polla, se miraba tan gruesa y grande que hasta sentí el deseo de probarla, asi que fui bajando mi cuerpo hasta llegar a su medida. —¡OOOHHH DIOS ASI NO VOY A DURAR NADA!! HOOOOOOOO… Entonces yo comencé a dominar la situación otra vez. Le succioné la polla intensamente hasta sacarle gritos de completo placer y como era de esperarse a los pocos minutos Russel estaba expulsando todo en mis labios. —¡HAAAAAAAAAA!!! Laura que hiciste conmigo… hoooooooo… pero yo sin decir nada solo lave mi rostro con jabón y salí de la ducha. Me envolví en una toalla y camine para la habitación. Comencé a colocarme la loción perfumada y después el splash. Desenredaba mi cabello con el cepillo, mientras buscaba un panty en la gaveta cuando Russel entro. Venia desnudo y con la toalla en su nuca. —Haaaa picara me enciendes y me dejas prendido jajajaja… —Noooo Russel espera jajajaja es mi culpa si tienes razón jajajaja, pero deberíamos detenernos. Yo trataba de contener la risa, pero verlo desnudo con esa inmensa polla que le brincaba de lado a lado era demasiado para mí. —No, no jajajaja no jugaras conmigo jajajaja. Asi que levanto mi cuerpo para acostarme en la cama y rápidamente coloco su cabeza en medio de mis piernas. Fue ahí cuando supe que me devolvería el favor… —Haaaa hooo haaaaawww Wow mmm haaaw… mi orgasmo me hizo temblar las piernas y él ya estaba listo para hacerme suya una vez más. Russel subió mis piernas en sus hombros y comenzó a darme con todo lo que tenía. —Ahora si puedes gritar preciosa Siiii dámelo todo… —¡HAAAAAW SIIII HAW HAWW SIII HAW HAWWW HAW HAAW HAW!! Yo ya estaba en mis cinco sentidos y ya no podía poner de pretexto mi borrachera. Ya los dos estábamos lucidos y cogíamos como animales salvajes. Ya ni siquiera queríamos salir de la cama y podía sentir que Russel me deseaba tanto como yo a él. —Estoy loco por ti Laura, me tienes loco de deseo y estoy loco por tu sexo… —Tómeme Russel y hágame suya todas las veces que quiera haaaaawww haw haaaag Haww Siiii haw haaaw… —Siiii quiero más de ti, quiero todo de ti haaaag… nuestra pasión era a diario y a medida que pasaban los meses ambos ya teníamos sentimientos hacia el otro. Estábamos sacando la ropa de la secadora cuando Russel me pidió que me quitara la sortija. —Creo que ya es tiempo no crees… —Si lo sé cariño, pero no estoy 100% segura de que ese ciclo este cerrado. —Pero que ciclo ¿Cómo? Si me contaste que viste en las grabaciones a tu padre convertido en zombie y a los ejecutivos del banco tambien. ¿Qué más quieres ver Laura? —Es que había un autobús militar Russel y vi como ellos rescataban a los sobrevivientes. —¿Un autobús militar? —Si eran de un proyecto de reproducción o algo asi. —¿Esto es en serio? Ósea que quieres ser parte de ese maldito proyecto y quieres estar pariendo hijos cada nueve meses. —Noooo ¿De qué hablas? —Se llama La Reproducción de la Humanidad Laura y solo rescatan a mujeres. Quienes tienen hijos de todos ellos para poder poblar la tierra. ¿Eso es lo que quieres para ti? —No Russel yo no lo sabía discúlpame. —¿No te basta conmigo? ¿Quieres probar más hombres? ¿Quieres una polla más grande o una más joven? —¡Russel usted se está pasando de la raya! —¡Quien me lleva al límite eres tú Laura! que pasa modelando su sortija de compromiso de un pendejo inútil que ni siquiera te recuerda. Yo solo lo mire triste y comencé a llorar. Comencé a caminar para ir a la habitación, pero Russel se me puso enfrente evitándome el paso. —Déjeme pasar por favor… —¡Ahora lloras por ese mal nacido de mierda! ¿Cómo te atreves a llorar por ese inútil frente a mí?? Russel me apretaba los brazos y solo tapaba mi rostro con mis manos. Sentia miedo de que los celos lo hicieran perder el control y que pudiera golpearme. —Por favor no quiero discutir… entonces solo me quite la sortija y la lance al sesto de basura. —No Laura, aunque la arrojes al mar, tu llanto me hizo entender que tus sentimientos hacia a mí nunca fueron sinceros. —Entonces si ya lo sabe, usted me dejara ir. —¿De qué putas estás hablando mujer? —De que quiero irme. Debo buscarlo, aunque tenga que perseguir ese maldito autobús. —¡Tienes que estar bromeado! No durarías ni una hora allá afuera… —Entonces lléveme donde ellos y deshágase de mí. —¡NUNCAAA! ¿ME OYES? ¡NUUUNCAAA!!! Yo solo tape mis oídos y corrí para meterme a la habitación. Russel se quedó ahí gritando y lanzando todo al suelo. Me ponía mi camisón cuando escuche que habría otra botella de vino. Ya llevaba tres y creo que seguiré contando. Mis sentimientos estaban al borde, pero estaba logrando dormirme cuando la puerta se abrió. Russel venia borracho, celoso y agresivo. Yo presentía que no me iba a dejar dormir y aunque Russel nunca había actuado asi, yo ya había visto estas mismas actitudes en mi padre. Él fue muy violento con mi madre por muchos años, hasta que ella se enfermó. Siempre pensé que Dios se la había llevado para que dejara de sufrir los maltratos de mi padre. Asi que cuando Russel se sentó en la cama yo solo pude proteger mi cara y me quede quieta esperando el primer golpe. —Entonces estas despierta… ¿Sigues llorando por el marica? Oyeee te estoy hablando… ¿Sigues llorando? Russel me quitaba la manta de encima y podía sentir su mirada pesada sobre mi cuerpo y después sentí un ligero apretón en uno de mis pechos. —Es increíble como mi mujer llora por otro hombre… entonces me llene de valor y exponiéndome a una bofetada le respondí. —Es que ese es el problema. Que yo no soy su mujer señor. —¿Qué dijiste? ¿Qué putas acabas de decir?????? Después de eso Russel perdió el control y comenzó a romper mi pequeño camisón, me jalo fuertemente el panty para hacerlo pedazos, me sostuvo del cuello mientras chupaba mis pechos hasta dejarlos enrojecidos. Se quito la camiseta y después su faja para poder usarla y atar mis manos. Me las engancho en la base de la cama y ya me tenía completamente desnuda y a su merced. —¡JE!! Con una cogida piensa que puede arreglar todo… —¿Con una cogida? ¡Jajajaja hoy te voy a demostrar a quien le perteneces! Solo termino de hablar y comenzaron mis gritos, Russel tomaba mi cuerpo de manera bestial y podía notar en su mirada que no se iba a detener tan fácilmente. Las agresivas penetraciones con esa inmensa polla hacían que se me voltearan los ojos y mis orgasmos humedecían todos mis genitales, asi que para Russel fue fácil penetrar mi trasero. Aunque dolía un poco Russel eyaculaba ahí mismo para poder lubricar y seguir penetrándome. —¡NOOOO HAAAW HAW HAWW HAW HAAW HAW!!! —¡Que culo más rico!! Haaaaawww Siiii hasta este culo virgen ha sido mio haaaw hag haaaag… No sé cuántos días habían pasado en los que Russel me había mantenido atada a la cama, pero tomaba mi cuerpo a su antojo varias veces al día y tambien en la noche. Hasta que una explosión en el exterior hizo tambalear todo el bunker.
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