Capítulo 8

1469 Palabras
Selene Es mi primera vez en un avión después de dos años, la primera vez que me siento como una persona. La emoción que siento es tanta de creo que voy a gritar en cualquier instante. El amo está atrás de la cortina que nos separa, así lo dispuso y no me molesta porque así no me avergüenzo cuando vea que me comporto como niña pequeña la cual llevan a la feria. Quiero gritar, brincar y sonreír. Sonreír mucho. Mi cuerpo doliente ni siquiera le presto atención, solo quiero hacerlo Ya lloré mucho, ya me entristecí lo suficiente para que me arruine la única experiencia que quiero tener. Quiero mantenerme en la aeronave por mucho tiempo, por toda la vida, sintiendo lo que ahora llena cada parte de mi ser y que había olvidado Abrazo mi bolsa con las camisas que me dio el amo, es lo único que tengo. Literalmente lo único que me pertenece, a lo único que puedo ponerle una etiqueta de "mío" en letras grandes. No dejé que lo tocaran cuando subimos y no lo pienso soltar. No soy aferrada a las personas pero si a las cosas. La cortina se abre y ponen una bandeja con un helado de chocolate, un plato de comida como hace mucho no lo veo y un periódico. __ ¿Algo más señorita? Niego __ Si necesita algo más, no dude en llamarme - asiento, no quiero hablar porque creo que se me quebrara la voz Es la primera vez que se refieren a mí por algo más que el título de "esclava" y se siente de una manera indescriptible Comienzo a comer empezando por el helado que se deshace en mi boca, hace años que no lo comía y a mi parecer es como si nunca antes lo había probado. Cierro los ojos y disfruto su sabor dulzón que gusta a mi paladar. Ayer por la mañana me vi siendo solo un saco de mierda después de lo que me esperaba, pero ahora tengo un plato de comida que degusto con hambre. Lo termino y quiero más pero no tengo la cara para pedir. Aún conservo mi vida y sería tentar mi suerte si lo hago. En el palacete tenía que comer solo lo que me daban, cuando y en donde lo ordenaban. Hacerlo distinto a ello conlleva a castigos y ya tuve suficientes Mi espalda tiene pruebas de eso Tomo el periódico y me voy directamente a la sección de moda, personas famosas salen desfilando en eventos, posando para ser fotografiados, tomados de la mano de sus pareja que presumen y que los presumen solo me sube las expectativas. Recuerdo que pedía ser uno de ellos Quería conocer a un buen sujeto que me quisiera, que me mostrara ante el mundo como su tesoro más preciado. Que me dijeran "oye, en los ojos se ve cuanto te ama" , tenía hasta respuestas ensayadas para ello. Practicaba frente al espejo, un baile, una pedida de mano, una propuesta. Todo lo que una adolescente sueña. Me vi llegando a un altar improvisado con flores blancas sobre mi cabello y los pies descalzos mirándolo con la misma adoración que él. Quería dormir y despertar en sus brazos cada día, planear una vida llena de emociones y aventuras Solo quería vivir. Pero me tocó sobrevivir Doblo la fotografía de una de las actrices más hermosas de Hollywood, se ve radiante en la imagen, con su cabello rojo, cuerpo escultural y sonrisa fenomenal. La meto en mi bolsa y sonrío imaginando lo que se sentirá tener lo mismo. Cuando el avión aterriza me hablan para que camine hasta el auto para esperar al amo que baja con sus lente oscuros, dejo de respirar al verlo bajar con esa pose de jefe que impresiona y pone a temblar mis piernas desnudas. Me froto las rodillas cubriendo algo con la camisa. No tengo la imagen para una asistente pero si la experiencia El amo entra al vehículo que se desplaza por la carretera con suavidad y la tranquilidad que siento es extraña Su cercanía me gusta y eso me asusta. Se detienen frente a un edificio. Algunos me miran por las fachas que tengo encima pero no me importan sus caras con gestos desagradables, ya me di con pared muchas veces, ya me vieron así antes y no me importa En el ascensor siento su colonia invadir mi nariz, no me habla, no me mira y la molestia que surge es absurdamente ridícula. Abren la puerta de la habitación para él y luego me hacen pasar cerrando la puerta. La vista es impresionante cuando me asomo al gran ventanal. __ Date un baño, en unas horas debemos salir rumbo a los suburbios de Kiev - ordena recostandose en la cama, quizá está cansado Me meto a la ducha fría sopesando la idea de quedarme para siempre en este lugar. Cierro los ojos, los oídos me zumban y la piel me hormiguea, en el estómago siento un cosquilleo intenso que es desconocido. Es emoción pero... también algo más que me da miedo admitir Selene, no cometas errores No sueñes Tengo que repetirlo durante todo el baño, me seco con la camiseta pero veo las toallas a un lado. No pasará nada si utilizo un par ¿cierto? Espero que no. Envuelvo mi cuerpo en una, doy lentos golpecitos en mi cabello levantando el short lavando las bragas dañadas en el lavabo que tendré que buscar donde ponerlas. Camino afuera encontrando al amo dormido boca abajo, sus pestañas pobladas se ven hermosas, sus labios fruncidos debido a la posición en que se encuentra, la barba leve que le enmarca e rostro dan esa imagen única que embaucar como lo está haciendo conmigo. El revoloteo regresa y retrocedo por el miedo que me causa. ¿Porque se confía teniendo a alguien que podría tener deseos de asesinarlo para escapar en la misma habitación? Me respondo sola. Tiene un arma bajo su almohada seguramente Rebusco en mi bolsa la que menos grande me quede y la paso por mi cuerpo. Ya me acostumbré a estar sin sostén por lo que que no me importa que se me vean los pezones erectos por el frío. Escucho que tocan la puerta y por inercia miro al hombre dormido ¿qué hago? ¿Lo despierto o debo abrir? Si es alguien que viene a dar problemas no creo que los harcos lo hayan dejado pasar. Respiro hondo girando el picaporte __ Hola - me saluda una chica muy amable, sonriente, respondo su sonrisa - ¿Nos dejas pasar? Traemos algo que seguramente es para tí __ ¿Para mí? - inquiero confundida __ Por la descripción que recibimos, parece que sí. Permitenos pasar o pregúntale a tu jefe Miro hacia la pared que nos divide de la cama y titubeo. Segundos después abro, la vergüenza por no saber que decir me corroe. Entra la que me saludó arrastrando el exhibidor movible que tiene innumerables prendas de ropa, entra la segunda con zapatos para dama y ropa interior, y un tercero con accesorios junto a diversidad de artículos y productos para maquillar __ Quítate eso y comencemos - entona la primera de ellas con alegría - Vamos corazón, toma lo que quieras, son para tí No quiero cometer otro error pero me causa curiosidad el probarme todo lo que traen Dejo que me quiten la camiseta y empiezan a probarme los sostén apuntando en una libreta las tallas, acepto las bragas que me pongo en el baño para quitarme el short de cuero y no quedar completamente desnuda Entre vestidos, faldas y pantalones de estilo ejecutivo y casuales me mantienen en movimiento y después de mucho estoy riendo, sin fingir, sino de manera genuina Me prueban los zapatos y también anotan los que me quedan bien haciéndolos a un lado. Llegan más personas que no sé de dónde salieron, arreglan mis uñas, cabello y piel. La noche llega y ellos se van dejándome con tres maletas llenas de no sé que tanto. Camino hasta la habitación y me veo en el espejo a lado de la cama quedando impresionada por la mujer que veo. No es la misma, el cabello está más liso, la ropa que usa no es la misma de siempre y el brillo que denota no es el que tenía durante estos dos años. Vuelvo a ser esa mujer de antes, esa que sonreía. Y no entiendo si es la ropa o algo más Si estoy teniendo una alucinación quiero seguir haciéndolo porque hace mucho no me sentía como me siento ahora Me da un temor, pero no uno de que algo me espera tras la cortina sino ese de ver algo desconocido que pueda que me tire al piso pero de alegría, aunque no quita que sea miedo
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