Capitulo 4.

1446 Palabras
Habían pasado ya 10 días desde que Valery se había adentrado en el mundo de Katherine Hill; 10 días en los que aprendió a llevar un estilo de vida diferente, 10 días que sólo hicieron falta para que nuevas cosas nacieran dentro de ella, y es que a pesar de que Kath era una mujer que estaba a muchos escalones sobre ella, no se le impedía mirarla con otros ojos, a pesar de que le llevaba casi 10 años de diferencia en edad, eso no le impedía soñar despierta, aunque aquello fuese solo eso, un sueño, sabía que ni en mil años una mujer como ella se fijaría en una chica simple como lo sentía que era ella misma. Deberíamos ir al médico a ver si ya te pueden quitar ese yeso tan fastidioso - le decía Balmiro a Valery - Pues si, Balmiro después de tanta negación sobre la presencia de la chica de cabello Púrpura, terminó por dejarse enredar por esa alma tan pura que poseia Valery. Balmiro por favor el médico dijo 15 días, deja de meterle ideas en la cabeza - le regaño Katherine- Valery se sonrojo por esa muestra de sobreproteccion de Katherine, los tres estaban sentados en la terraza del lujos apartamento, Katherine leía un libro, pero aún así se mantenía atenta a lo que los otros dos hablaban. Kath pero es que ella dice que se siente bien, ya no le duele ni nada, a parte Juana le ha dado todos estos días esos remedios milagrosos - insistió - así si te quitan eso podremos irnos de fiesta - le animo - Katherine aparto de golpe sus ojos del libro mirando con molestia a Balmiro. Para eso quieres que le quiten el yeso? Para que se vaya de fiesta contigo? - se le notaba a través de sus anteojos la molestia - Valery se quedó paralizada y con los nervios de punta, nunca había visto así a Katherine. Aja y cual es el problema? - le pregunto desafiante - Que tiene que tener reposo por 15 días ese es el problema - le respondió volviendo a su libro tratando de no darle mucha importancia al asunto - Bueno Val cuando te den de ALTA - dijo acentuando la última palabra mirando de mala gana a Katherine - nos iremos de rumba te parece? Que lindas propuestas Balmiro - comentó Katherine - Ah no pues, la mamá de Valery, la sobreprotectora, la tutora - dijo con sarcasmo - Jajaja - Valery no pudo contener la risa pero se arrepintió al instante cuando miro la expresión de Katherine - A demás Kath, a ti te hace falta salir de la rutina, antes de que venga tu demonio y acabe con toda la paz. Valery bajo la mirada con incomodidad, estaba deseando que los días se pasaran con lentitud, no quería alejarse de Katherine, se había acostumbrado a ella. Mañana, tomaré el día libre y podremos salir los tres - dijo con seriedad - Siii!!! - celebraron en coro Balmiro y Valery-  Luego de una larga noche de anécdotas y miradas escondidas, cada quien tomó su camino, esa noche y con motivo del paseo del día siguiente Balmiro dicidio quedarse. Era una noche silenciosa en donde dos corazones gritaban en la penumbra, sin poder conciliar el sueño dos almas daban vueltas en sus nidos, impacientes y dudosas. Valery fue la primera en dar el paso, se levantó de su cama y salió en dirección a la cocina, todo estaba frío y oscuro. En la cocina solo decidió tomar un vaso de agua, se lo llevó con ella hasta la gran sala en donde la luz de la luna alumbraba a la perfección, gracias a la gran ventana que daba una perfecta vista hacia la ciudad. Que hermoso - dijo mirando las luces y el hermoso cielo - La luna está hermosa - le dijo alguien a su lado- Valery dio un salto de susto, y es que a su lado tenía a Katherine Hill, mirando directamente al cielo, la luz hacia que su rostro brillará, el corazón de Valery comenzó a latir con más fuerza. Si, me encanta - le dijo mirando a la misma dirección - No puedes dormir? - le preguntó - La verdad desde que entramos, no he podido conciliar el sueño. Te preocupa algo? - le dijo mirándola - No, nada - le mintió - Ven siéntate - le invito al sofá - Los ojos de Valery viajaron hacia el corto vestido de dormir que tenía Katherine, trago fuerte mirando en otra dirección. Se que te preocupa algo, estos días has estado callada, casi no sales de tu cuarto, ya ni siquiera pintas, que es lo que más te gusta hacer aquí. La verdad era que si, Valery se sentía nerviosa, pensaba a diario en que haria al salir de la casa de Katherine, ahí por lo menos tenía comida y un techo, y aunque ella muchas veces se negó, Kath le daba dinero para que enviara a sus padres, pero y luego que pasaran los 15 días ¿que haría? No tenía ni un dólar en su cartera para poder valerse por ella misma. Ya se que te pasa - le dijo sacando a Valery de sus pensamientos - estas asustada por lo que pasará luego de terminado tu reposo. ¡¿Como lo supo?! - Se preguntó para si misma Valery- bueno si la verdad es que si, he perdido mucho tiempo en el que tal vez por lo menos algo estaría haciendo para ganar dinero. No te preocupes por nada ahora si? Creeme y confía en mi, no te preocupes, me has demostrado estos días la calidad de persona que eres, te he aprendido a conocer, me has ayudado a pesar de que no sabes nada sobre negocios, dices ser feliz con solo ordenar mis documentos jajaja - ambas rieron - ayudas a Juanita en los que haceres de la casa, aunque no deberías, pero con el solo hecho de tener la voluntad me estas demostrando quien eres, valoro mucho eso - le dijo tomándole la mano, los nervios de Valery comenzaron a salir- Monetariamente no tengo como pagarte ahora, por lo menos ayudando en esas pequeñas cosas creo que compensó todo lo que has hecho por mi Kath - le dijo sonrojada - No tienes que hacer nada, no tienes que a media noche ir a mi oficina y ayudarme a ordenar los documentos, no tienes que ayudar a Juanita a limpiar la casa o a cocinarme algo, nada de eso - le dijo con una sonrisa llena de ternura - Soy feliz haciendo eso- dijo bajando la mirada- Limpiando? - le preguntó con gracia - Estando cerca de ti, haciendo algo para ti. Katherine se quedó helada ante esas palabras, acaso estaba soñando?. Me encanta que te guste estar cerca de mi, tu presencia en mi vida y en mi casa lo ha cambiado todo, le has dado un toque a este ambiente diferente, no quiero de verdad que estos días se terminen, no quiero que te vayas, es más, no tienes porque irte - le dijo acercándose más a ella tomándola de las manos - Valery se perdio en esa mirada, se dejó llevar, pues la noche estaba como para dejar salir un rato los sentimientos ocultos. No Kath no puedo aceptarlo, yo, luego viene tu novia y me ve aquí va a pensar cosas, en cinco días yo me iré - le dijo alejándose de ella - Esta es mi casa - dijo con voz fuerte - y aquí esta quien yo quiera ella no es nadie para impedirlo. Si es, es tu novia, tiene derechos - se armo de valor y le respondió - O sea no tienen tiempo en el día para discutir y lo hacen en la noche por Dios - dijo alguien desde las escaleras, era Balmiro quien caminaba y hablaba entre dormido y despierto - Siento haber interrumpido tu sueño Balmiro, mejor me voy acostar - dijo Katherine mirando a Valery, pero esta tenía la mirada perdida en la gran ventana que daba hacia la iluminada ciudad - Pues me parece bien - le respondió el chico - Al salir Kath de la sala Balmiro se acerco a Valery. No te des por vencida pequeña, veo en los ojos de Kath un brillo especial, un brillo que jamás había visto, ella es otra cuando esta cerca de ti, le has devuelvo la alegría - le dijo antes de salir también del lugar dejando a una Valery asumida en sus pensamientos, tratando de liderar una batalla interna entre lo que es correcto y lo que no -
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