Pasaban los días y yo veía como Katherina y Miguel preparaban las cosas para la boda, eso cada vez me ponía peor ya que yo quería ser quien estuviera en el lugar de Katherina pero sabía que eso no iba a pasar, ahora más que antes, antes podía conservar la esperanza de que yo era quien se iba a casar e incluso antes era yo quien se iba a casar pero ahora... sabía que ella había ganado y sabía que él que se casaran significaba perderlo para siempre, ya que era posible que ella se lo llevara lejos de la familia con tal de que no estuviera cerca de mí y no quería perderlo, pero eso ya no tenía solución ya lo había perdido. A él y nuestro hijo, y todo por la misma persona Katherina. - ¿Por qué aun usas el anillo de compromiso con mi prometido?– pregunto Katherina acercándose a mí, muy molesta

