- ¿Para qué quieres hablar de eso? -pregunte indiferentemente. "Que no se te note _______, que no se te note". -Para organizar las cosas. ¿Qué pretendes que yo elija tu vestido? -arqueó una ceja. Alcé los hombros en gesto de desinterés. - Bueno, pero luego no te quejes. -dijo excusándose. -La verdad me daría igual, ya que este casamiento no es por voluntad propia. ¿Me explico? -dije. Tomó de su vino. -No tienes por qué. -respondió. Observó un rato hacía las demás mesas. - ¿Ves ahí? -me señalo una pareja de ancianos que cenaba amenamente. Volteé a verlos y luego miré a James. - Valía mirar con disimulación. -Tú los señalaste y no fuiste muy disimulado que digamos. -dije molesta. - ¿Qué tienen ellos? -Obsérvalos. -me dijo. Los miré una vez más. - ¿Cuántos años tendrán de casados? ¿50? ¿

