Tomo mi mano y me hizo dar una vuelta para luego envolverme en sus brazos. Besó mi mejilla y susurró a mi oído: - ¿Crees que deberíamos volver? -Si por mí fuera, me quedaría aquí toda la vida-respondí y besé sus labios. Sonrió-. ¿Un rato más? -Tus deseos son ordenes, princesa-besó mis labios cortamente. El sol se iba escondiendo, dejando el lugar casi sin luz. Los últimos rayos de sol destellaban sobre el agua del lago, James y yo paseábamos por las orillas del lugar, tomados de la mano. Las hierbas a nuestros pies, daban la sensación de caminar por el cielo. Era totalmente suave y con poca altura. Los hermosos ojos de James se veían de un color más claro al sol, la miel de allí era contorneada con un pequeño delineado n***o y luego lo blanco del resto de su ojo. Tenían un ligero bril

