¡Ay!, pero qué lindo está el día me levanté con ese sol tan radiante y bajo para hacer el desayuno de los nenes, ¡oh! ¿Y qué pasó aquí?— dije sorprendido, los niños estaban listos para ir al colegio y ya habían desayunado, se me olvidó por completo que yo tenía una muchacha para que me ayudara con el hogar y los niños. —¡Hola señora Scarlett!, ¿cómo está?—me Decía mientras me ponía el desayuno sobre la mesa. —¡Hola Carla!, ¿cómo estás? ¡Yo estoy bien! Me da un gusto saber que estás bien, le dije luego de que me sentara en la mesa para desayunar. —Gracias, señora, me voy con los niños rápidos porque no dilata en venir el transporte para recogerlo. —Okay corazón está bien —le dije luego que aprobara unos panecillos de avena con guineo. Ella sabe cocinar y atender los nenes, tiene una se

