—¡Mami, mira cómo gira los caballos!, me gusta —me gritaba Victoria montada en su carrusel. —Sí, mi amor, qué chulo —le dije luego de que le tirara foto. —¿Por qué el niño para serio y no se ríe ni disfruta lo que hace? Dijo Cristóbal luego de que viniera con algodón dulce. —Byron sacó el temperamento de su padre si él es así callado —decía mientras le daba su algodón a Byron. —Mami quiero subirme allí a los carros de que dan vuelta —decía Victoria luego de que se bajara del carrusel. —Mi amor, esos son los carros chocones, susurró mientras que la ayudaba a bajar. —¡Sí, quiero subirme ahí mami! —Decía mi niña muy contenta. —Sí, corazón te vas a subir cuando esa vuelta se termine, ¿y tu Byron quieres montarte en los carros chocones —le susurré mientras hacíamos fila para las boleta

