—No, ya lo nuestro se acabó desde qué firmaste los papeles del divorcio y no te detuviste a pensarlo ni por los niños ni por lo menos peleaste por mí —me dijo luego de que se parara en medio de la puerta indicándome de qué me fuera. —Okay perfecto, eso era lo que quería saber, volee en balde No creo que no, ¿quiero ver a los niños? Si es que no me lo va a negar —le dije luego de que me sentara y cruzara las piernas. Ella entró, se quitó de donde estaba y cerró de nuevo la puerta. —No, no te lo voy a negar, ellos salen a las 5 del colegio cuando salgan, te doy un toque —me dijo muy incrédula. —No me va a dar ningún toque ni nada, tú me vas a llevar donde están los niños te dieron la custodia a ti, pero cuando yo quisiera verlo no iba a haber problema. Le reclamé luego de que me parara d

