Mi marinero molesto es un peligro andante, pero no debería verse tan sexy mirándome con ganas de matarme. - ¿Te sientes bien? - tan bello y considerado. - Si Giuseppe gracias por traerme, aunque no era necesario ¿Te asusté? - Más que asustarme me preocupaste, no habías tenido crisis en casi un año y llegas aquí y ya has tenido taquicardias, mareos, desmayos, tensión elevada. Estabas mejor en Alaska no debí decir que vinieras. - No es tu culpa que viniera, era algo que debía hacer tarde o temprano. - Me aterra dejarlas aquí con todo esto. - Lo sé, pero te necesito en Alaska frente al centro, no puedes descuidar tu trabajo y no soy capaz de despegarme de mi hija nuevamente. - Amas a Gabriel y es evidente que el a ti, pero si no t

