¿Dónde se mete está niña?, uno no se puede descuidar ni un minuto porque hace locuras va a matarme un día de esto. - ¿Aquí estás? - me mira enojada sentada en una esquina del mueble. - ¿Por qué estás enojada? - Papá...- miró a la habitación de Gabriel. - ¿Estabas ahí adentro? - no me dice nada y sigue jugando. - ahí no puedes entrar por ahora, vamos a dormir. La duermo lo que costó un mundo y parte del otro, luego pensé en todo lo que me dijo Gabriel, sus sentimientos por mí; su madre cerca de mi hija y sus mujeres que pueden ser un peligro. Hablando de mujeres han estado muy tranquilas, eso no es normal. - En qué piensas hija. - En que la loca de Lucrecia y la zorra de Emilia están muy tranquilas. - Esas deben estar planeando algo. -

