Veo dormir a Gabriel tan cómodo en mi cama, en la que nunca espere verlo, acaricio su espalda, es tan perfecto, ¿Cómo es que este hombre se pudo enamorar de mí? Es tan único y perfecto. Escucho mi celular y respondo antes de que se despierte Gabriel. - Hola Fabio – miro el reloj es muy temprano - ¿Qué ocurre? Aun no sale el sol. - Me llamaron de la casa, tu amiga se puso mal con el frio. - No me digas, ¿se congelo? - No, pero casi; no podemos matarla y no puede enfermarse – respiro profundo. - Ponle una colcha encima y dale algo caliente, prende la calefacción así pasa el estado de hipotermia, merece morir congelada, pero aún debe pagar lo que me hizo ¿algo más? - No, voy a llamarlos y luego te aviso. - Está bien – cuelgo – l

