Una hora después de camino, llegamos a casa de mis suegros, Gloria nos abre se sorprende al verme. - Niña Lucia, niño Sebastián. - ¿Cómo está señora Gloria? - le digo. - ¿Dónde está Gabriel? - pregunta Sebastián sin rodeos. - El niño no ha venido por aquí. - No nos mienta es importante - le digo. - No le miento, se lo aseguro. - ¿Dónde está la bruja de mi suegra? - ¡Sebastián!... - ¿Que? No digo nada que no sea verdad. - La señora está en la sala de estar. - Perfecto - caminamos hacia ella - suegrita ¿festejando su gracia? - se sienta Sebastián y nos mira molestos. - ¿Qué hacen ustedes en mi casa? No son bienvenidos. - Eso ya lo sabemos señora, digamos algo nuevo. - le digo

