Ya estoy cansado de tanto trabajo y trabajo, no he parado en todo el día; lo que tengo que hacer por las reinas que tengo en casa. - Hermano no te he visto en todo el día, estado de reunión en reunión. - Yo igual, me atrase ayer con todo. - Y yo contigo, estás hijas de uno. - No veo la hora de llegar a casa a cargar, besar y jugar con el terremoto de trece kilos que tengo además de comerme a besos a mi sirena mayor. - ¿Te levanto el castigo o sigues molesto? - Ni lo uno, ni lo otro. Me mando hacerles el parque a los niños, por eso esta noche cenaremos en tu casa y su padre debe estar ahí. - ¿Quieres que este ahí? - Son tus hijos, es tu casa y debes ayudarme armarlo. - Tramposo, deberías hacerlo solo; tu creast

