Esto es una enseñanza, mis padres siempre me enseñaron desde pequeña a no confiar y aquí están las razones. - Se que en estos momentos estas furiosa conmigo y crees que te hemos traicionado, pero no es así. – trata de justificarse. - Lucia, te hemos cuidado, jamás te lastimaríamos – miro a Fabio con mucha más rabia. - Los dos me han mentido, se ganaron mi confianza, les puse mi vida, mis sueños, mi amistad en sus manos y lo han hecho pedazos. Tratan de acercarse y me levanto de un solo golpe. - ¡No se atrevan a tocarme! – no puedo creer esto – confíe en ustedes y mira cómo me han pagado. ¡Tú! – señalo Alessio - ¿Cómo pudiste? confíe en ti más que en Santiago, te apoye para que te casaras con una de mis mejores amigas, te abrí las puertas de mi casa, el

