Estaba muy feliz porque al fin es el día de la graduación de Vivían. Mamá me peino, aunque me negué al principio termine por aceptar. No es como si yo supiera mucho de peinados y esas cosas. Además, es mi mamá me guste o no. Tengo que intentar resistir, de todas maneras se va en pocos días y dudo que la veamos hasta el siguiente año. Estoy feliz que Vivían se va a cumplir sus sueños. A nosotros nos falta para comenzar a cumplir nuestras metas, pero a ella no. Mamá le ofreció trabajo como modelo en su agencia de ese país para que ella pagué su vivienda y pueda mantenerse ahí sin tener que trabajar mucho. Obviamente mi cuñada aceptó. —Hija, te ves bellísima —Sonrió nostálgica mamá mientras me veía a través del espejo. Me hizo unos bucles y un maquillaje tan suave que resaltaba en profun

