Dos meses pasaron de la pijamada de Vivían, esa que cambió muchas cosas para nosotros. Nico ya se fue, Vivían y Bruno siguen muy acaramelados y yo... acá estoy, siguiendo mi vida. Estoy cansada, aburrida y ya no se que mas hacer. Esta novela llamada vida, está consumiendo todas mis energías. De golpe, mi celular comenzó a soñar. Era mi prima. —Hola Valentina —Sonreí mientras contestaba, extraño mucho a mi primita. —Hola loca, ¿Qué haces? —Escuche un fuerte bostezo, esta vaga seguro recién se despertó. —Me siento triste y aburrida —Ella suspiró. —No te pediré que me cuentes pero, si quieres puedo pasarte una plataforma que te va a distraer —Dijo emocionada, seguro quiere meterme en alguna de sus cosas raras. —Dime —Me daban un poco de miedo sus intenciones, pero que puede ser más raro

