Isabel.* Han pasado un par de semanas desde que salimos del hospital, así mismo desde que todo lo que Max y Jack han salido a la luz, eso abrió más investigaciones y alargó un poco el día del juzgado, aunque hoy estamos aquí, el juez aún no entra y los acusados tampoco. La puerta se abrió y entró en un par de policías detrás de Jack quien está esposado y con la cabeza agachada. Ana bajó la mirada y desvío de la vista, sé que aún está muy mal, pero la hemos estado teniendo una terapia igual que a mí. Levanté una vez más la mirada al ver cuatro policías entrar, detrás de ellos va Max quién mantiene su mirada al frente, tiene esposas en las muñecas y tobillos mientras que un extraño cinturón de metal está en su cadera lo que hace que lo único que pueda hacer es mover sus pies para caminar

