Max. * Toque la puerta de su oficina con tranquilidad, escuché risas, eso hizo que mi ira creciera cada vez más, de solo pensar que ese bastardo se atrevió a hacer algo como eso. La puerta se abrió dejando ver una chica de cabello n***o, ojos verdes y piel bronceada, al verme estaba sorprendida. Sonríe y me puse recto dejándome ver más alto de lo que ya soy, sus ojos bajaron a mi ropa, tal vez porque está toda cubierta de sangre. Limpie mi hombro dejando que el trozo de tripas caiga al suelo. Lo siguió con la mirada, captando que mi brazo derecho sostenía un hacha. - ¿Max? - Susurró dando pasos hacia atrás. Solté una carcajada, levanté el artefacto y le di justo en la cabeza, solo que con la parte que no tiene filo, cayó al suelo de inmediato, me acredité a la habitación llamando la

