Mi relación con Hans avanzaba a paso veloz. Y, aunque él me había presentado a su familia muy rápido, yo me tomé el tiempo para presentarle a la mía. Mi familia era un tanto peculiar y yo los adoraba a absolutamente todos, así que, no quería presentarles a nadie que no estuviera segura, de que estaría en mi vida para siempre. Y, aunque no era una adivina para saber el futuro, al menos, eso era lo que quería con Hans. Esa mañana, cuando fui a casa de mi madre, le conté la verdad. —Mamá, tengo novio —dije sin más. Ella me miró con una sonrisa. —Yo ya lo sabía, pero era hora de que tú me lo contaras. —¡¿Bree te lo contó?! —pregunté sorprendida —. La voy a asesinar por chismosa —negó. —Soy tu madre, Sky Price y, aunque no te parí, soy tu madre y te conozco a la perfección. Llegabas aquí s

