Una herida de bala en el hemitórax izquierdo, sin orificio de salida. El paciente a duras penas se encuentra estabilizado con dos venas canalizadas y la mascarilla de oxígeno puesta. No está consciente, los paramédicos dicen que las vías respiratorias están limpias, los latidos de su corazón suben arrítmicamente cada minuto. Se le realiza una radiografía de tórax de emergencia se localiza el proyectil en el espesor de la pared del ventrículo izquierdo, su pecho ya se ha limpiado y el orificio de la entrada es nítido, se ubica sobre su pectoral izquierdo a pocos centímetros del esternón, la bala ha quedado justamente en el centro de su corazón, de alguna manera la bala detiene el sangrado, sin embargo, ha perdido mucha sangre. Lo que puede indicar que la bala está en movimiento por la vib

