O sea, primero, ¡¿por qué tuvo que pasar todo tan rápido?! Un momento estaba con Dreida y Aidan, y al siguiente... ¡pum! Separados. Separadísimos. Como si el universo dijera "A ver, vamos a complicarle la vida a Corito hoy". Y claro, como buena Corito (¡o sea, yo!), no me iba a quedar sentada llorando en una esquina, ¡ni loca! Así que dije: "¡Voy al extremo del cementerio donde los vi! ¿Por qué? Porque ahí vi a Sarah y a Allen juntos, y algo... algo raro pasó. Algo feo. Muy feo." Me llevé conmigo a uno de los perritos guardianes de los amigos de mi papá. No recuerdo su nombre, pero tenía cara de 'Fercho' o 'Pancho' o 'Guardián Máximo de los Secretos Oscuros del Cementerio', no sé. Era peludo, grandote y caminaba como si supiera algo, como si pudiera oler el misterio. Y yo detrás de él, co

