Andrew Un agente nos condujo hasta la sala del tribunal para la audiencia para discutir la moción que presenté un par de días antes de que todo estallase en mi rostro y aquello me había hecho tener la epifanía sobre la idea con la que estaba coqueteando desde hacía meses, era lo correcto. En aquella ocasión había sido Diane, quien me persuadió de no marcharme. Pero ahora luego de haber visto a mi hermano sosteniendo orgulloso entre sus brazos a su pequeña hija, tuve la certeza de que aquel no era mi lugar. Que los sentimientos que crecían en mi interior eran nocivos para la felicidad de los que me rodeaban. ¿Cuánto podía destruir hasta entender que lastimaba a todos los que me rodeaban? Tomé el brazo de mi cliente para darle un ligero apretón que le infundiese fortaleza. Mi cliente; u

