Alessia Antes de entrar al Inframundo el cielo estaba encapotado, pero mientras el hombre que me había secuestrado me empujaba a través del callejón una fina llovizna comenzó a caer, desgarrándome la piel como diminutos alfileres que se incrustaban uno tras otro por todas partes. Intenté luchar contra los deseos de cerrar los ojos y olvidarme del resto del mundo. Lo único que deseaba era perderme en la inconciencia. Sin embargo, Andrew estaría buscándome, preocupado. Necesitaba gritar, pedir ayuda. Por lo que abrí la boca o eso creía, muchas veces intenté obligarme a gritar, no obstante de mi garganta solo brotaban quejidos casi imperceptibles. Que tonta había sido, porque no fui directamente con Logan como me dijo y por qué rayos confié en un completo extraño. Traté de apartarme b

