CAP. 11 - LA VENDETTA Y LA OMERTÁ El capo recibe la oferta de sumisión a cambio de la protección que puede dar; su autoridad se funda en la memoria del grupo y, para eso, necesita que la huella de sus hechos sangrientos se pueda seguir en el recuerdo o la historia de sus actos de grandeza. El miedo y el recuerdo que lo provoca. La vendetta era el castigo previsto por la única ley a la que se sometía. Al cumplirla ratificaba el orden de su mundo. “Si muero seré enterrado; si sobrevivo, te mataré” dice una de las máximas de esa ley no escrita. Una ley oral, definitiva, colectiva y sin permisos; una ley sin ojerizas personales. Hay un resentimiento grande, un odio con nombre propio por estos tiempos. Que tiene orígenes diferentes pero que confluye en un mismo objetivo, quedarse a cargo de

