Desaparecí dentro de la casa, incapaz de soportarlo más. No soporto la facilidad con la que esa mujer me obligó a hacer su voluntad. No puede ser verdad. Agarro un whisky y me lo sirvo en la garganta, un segundo vaso y luego un tercero. Pero sigo cabreado. Con ella y con su banda de cabrones de ahí fuera. No puedo canalizar la rabia que me sale del cuerpo, así que prefiero alejarme de ella por el momento. Jaurès : Un gran Dylan siendo dominado por una mujer. Una primicia en la historia de su vida. Yo: ¡Cállate si no quieres que te corte la lengua! Jaurès: Vale, vale, se ríe y se sirve un vaso de whisky. Hay que reconocer que esta mujercita tiene bastante poder sobre ti. Yo: Deja de decir tonterías, ¿quieres? Jaurès: Ni siquiera Gretel consiguió tal hazaña, esa mujer te ha hechizado d

