Quizas no debería haberle contado... quizás no era el momento de que supiera de ti, uvita. Alex no reacciona... lleva 10 minutos mirando al frente. Su rostro está pálido y sin expresión. Me pongo de pie y me sirvo mas jugo de naranja... está realmente delicioso. Pueden creer que estoy muy tranquila y en partes, tienen razón. Mi primer pensamiento fue que él se enojaría y se iría, pero no fue así, por lo que es un peso menos de encima. A penas le conté a Alex que estaba embarazada su reacción fue cambiar su cara de ''cara de preocupación'' a ''cara de nada''. Y aqui estoy yo... hace diez minutos esperando que reaccione. —Cuando quieras hablar, ehhh... ve a buscarme. Me iré a dar una ducha —digo nerviosa y salgo de la cocina con mi vaso de jugo de naranja en la mano. Realmente me esto

