Abro los ojos y lo primero que veo es un delfín de peluche tamaño gigante acostado al lado mio. —Alex... —murmuro y sonrío. Lo busco con la mirada alrededor de la habitación, pero no lo encuentro. Me levanto y salgo en su búsqueda. No está en la sala, así que me voy a la otra habitación y lo encuentro literalmente tirado a su suerte en la cama. A medio vestir y estirado en forma de estrella. Suspiro y lo dejo dormir. Debe haber bebido mucho y esa idea no me gusta. Hoy hace un día hermoso, por lo que opto empezar mi día sin Alex y no complicarme más, ya hablaremos más tarde. Me pongo mi mejor bikini y encima mi más fresco vestido y salgo de la habitación. —Una ensalada de frutas y un agua mineral, por favor —digo en mi perfecto español al camarero. Aparte de español, se italiano

