Abril junto con sus padres y su abuela estaban en el aeropuerto despidiéndose. —Mi amor, ¿llevas la muñeca que te traje de Miami? —Sí, mamita, me voy a portar muy bien, no te preocupes. —Está bien, amor. Te estaré llamando seguido e iré en tres meses a la visita. —Sí, mami, te amo. La maestra tomó la mano de Abril, sonrió con Alicia, que sabía que se iba en buenas manos, entraron al avión junto con los demás niños; Alicia lloró después de ver a su hija partir. —Hija, no llores, Abril estará bien, ella estaba muy contenta e ilusionada. —Lo sé, mamá, solo que será mucho tiempo sin ella, y ella no quiso que me fuera con ella; además nunca me había separado de ella. —Vamos, hija. Celeste tomó de la mano a Alicia. Gabriel se acercó a Alicia a pesar de las palabras que había dirigido e

