El teléfono de Delia timbró varias veces y la mujer corrió rápidamente para recibir la llamada pues pensaban que era Bastián quien estaba llamando. Su desilusión fue notoria al momento de responder. Solo era la voz de Andrew. —Lo siento— dice el hombre al sentir aquella decepción la voz de la mujer — sólo llame para saber cómo estás. La joven sintió que el nudo que tienen su garganta exploto y comenzó a llorar desconsoladamente. Andrew al ser despedido fue echado de la mansión y no pudo demostrar la inocencia de la joven. Solo confiaba que cuando Bastián llegara de Australia viera los videos y capturara a la verdadera culpable. Por ahora solo se limitaba con cuidarla en la distancia. —Él no ha vuelto a llamar —dijo la joven que limpiaban sus lágrimas — he tratado de llamarlo varias ve

