-¿Qué tal si vamos a Sala 11?- pregunta Martin. Estoy colocándole mayonesa a mi hamburguesa, ya que hemos venido a un restaurant de comida rápida a almorzar.
-Mmm, no lo sé, nunca me ha gustado mucho-le digo cerrando al tapa del envase y tomando mi hamburguesa entre mis manos.
-¿Y a De copas?-pregunta y come una gran mascada de su hamburguesa de cuatro pisos.
-Enserio, a veces me da asco verte comer, y de hecho creo que no eres del todo humano, nadie puede abrir la boca así-le digo, Martin masca e intenta hablar, aunque falla en el intento, me rio.- Podría ser, es menos concurrido y ponen mejor música.
Hemos estado decidiendo a donde iremos a bailar esta noche. Afortunadamente para mí, Martin no me ha preguntado por Claudio (quizás no lo vio) y Claudio no me siguió (por ahora).
-Bien, pero supongo que después de esto podemos ir a relajarnos un poco a la playa-dice Martin tragando por fin lo que tenía en la boca.
-Pero ni pienses que volveré a caminar-le digo, él se ríe y yo lo miro sonriente mientras masco mi hamburguesa.
He intentado con todas mis fuerzas alejar a Tom de mi cabeza, el problema es que esto hacia que comenzara a pensar en Claudio y su estúpida cara. Para empeorarlo, por todas partes estaban promocionando la película Spiderman: Homecoming. Y como si mi vida no pudiese empeorar aún más, mi madre seguía insistiéndome en que le dijera la hora en que me debía ir a buscar en 5 días más.
Martin seguía comiendo, esta vez estaba en la segunda hamburguesa, porque si, se come dos el muy puerco. Ya no tenía ni ánimos de comer viéndolo. Siento la puerta del local abrirse, y mi presentimiento de que Claudio entra estaba en lo correcto, al voltearme veo que esta con otros cinco chicos. Me mira de reojo, y yo me volteo a ver a Martin que aún tiene la hamburguesa en su boca pero lo mira de manera asesina. En realidad es algo chistoso ver una hamburguesa metida en su boca y esa mirada, no da miedo. Resoplo y doy una mascada más a mi hamburguesa. Martin no se mueve, solo sigue con la mirada a Claudio.
-Querido, ni en un millón de años le vas a dar miedo a alguien si pareces un perro comiendo una hamburguesa-le digo con dulzura, me mira y por fin se mueve.
-Creo que nos está siguiendo-dice luego de tragar.
-Ya lo sé, pero ahora solo podemos comer rápido e irnos-le digo sin mirarlo y terminando mi hamburguesa.
-¿Qué es lo que quiere?-se pregunta Martin, pero antes de que le responda su teléfono suena.
Lo quedo mirando, y por su cara sé que es Zendaya. Ha sido sumamente cuidadoso en no nombrarla, aunque en realidad ella no es para nada el problema, pero si supongo que me recuerda como estaba hace tres días atrás. Veo tan lejano esos momentos, como si hubiesen sido hace años, como si la persona que estaba ahí no era yo.
Martin contesta y se aleja. Habla en inglés, así que supongo que tenía razón. Sale del local para hablar más tranquilamente, o para que no ponga triste, no lo sé, supongo que no quiero saberlo. Mi ánimo, fluctuante debido a las circunstancias, vuelve a decaer.
-Me sorprende que te haya dejado sola-dice Claudio a mis espaldas. Ruedo los ojos. No me volteo, sé que se acercara.
-¿Qué quieres?-pregunto cruzándome de brazos, él se acerca y se sienta en la silla de Martin.-Sera mejor que salgas de ahí antes de que llegue.
-Tranquila, tu gorila no se dará ni cuenta de que vine-me dice, pongo los ojos en blanco.-¿Qué puede ser tan importante que te deja sola?-pregunta mirándolo por la ventana.-¿Acaso tiene novia?
-Que tim-le digo sonriendo burlescamente. Me mira levantando una ceja.
-¿Qué? ¿Su novia se llama así?-pregunta extrañado.
-No, que te importa imbécil-le digo sonriendo. Queda con la boca abierta pero luego su cara se compone.
-¿Qué te sucedió? Tú no eras así-pregunta.
-Curioso que lo digas, si nunca me conociste en realidad-le digo seca.-Nunca te importo tampoco.
-No seas injusta, sabes lo que sentía por ti-me dice, yo bufo.
-Solo querías mostrar que tenías una novia-le digo.- En fin, eso ya no va al caso.
-No, si va. Porque lo que te dije en la playa, de verdad lo siento-me dice. no logro leer su expresión, ¿suplica? No, el jamás.
-Sí, claro-le digo levantando las cejas.
-¿Vas pensar al menos en ello?-me pregunta. Veo que Martin ha colgado el teléfono, me levanto de la silla, Claudio me imita.
-No tengo tiempo para pensar en ti-le digo, y me marcho rápidamente.
Martin se está acercando mirando asesinamente a Claudio. Lo detengo y agarro su brazo, haciendo que me mire.
-Tranquilo-le digo, el frunce el ceño.- Tintin, enserio, basta de protegerme, se defenderme sola.
-Solo quiero golpearlo una vez-me dice, me rio, parece un niño pidiendo más dulces.
-Por más que me encantaría ver eso, no quiero que pierdas tu tiempo. Ven, vamos a la playa.
-Espera-me dice, y se va al local.
-Tintin-le digo algo temerosa de que vaya a buscar pelea.
-Se te olvido mi hamburguesa-me grita y entra al local. Ruedo los ojos.
Tom
-Bien, me dijo que siguen en la playa-dice la morena.
-¿Dónde queda eso?-pregunta el rubio.
-No lo se, pero me mandara la dirección. Supongo que deberíamos arrendar un auto cuando lleguemos allá-dice la morena.
-Tom, ¿le dijiste a tu madre del viaje?-le pregunta el rubio. Él lo mira.
-Digamos que si-dice él.
-Tom…
-No empieces-dice él a su amigo.
La señal de abrocharse los cinturones se enciende, y los tres amigos se callan y se abrochan el cinturón. El viaje comienza.