Una garra proveniente del cuerpo de Lucifer atraviesa la anatomía del demonio logrando así que suelte a Any y yo pueda atraparla antes de que caiga al suelo, Cahek ríe divertido y es cuando noto que no estamos en nuestra dimensión ni en ninguna que conozca. Probablemente aquí es dónde se ha estado ocultando todo este tiempo, nos ha traído a su guarida y aquí definitivamente él tiene ventaja. -Bienvenidos a mi humilde morada- sonríe -Notaran que aquí las cosas son un poco distintas, me tomé la libertad de preparar el lugar para su sepultura. -Sueña, engendro- mi hermano remueve su garra dentro de él. -No voy a morir- farfulla riendo y escupiendo un viscoso líquido negruzco a modo de sangre. Su cuerpo pestilente cae al suelo - o lo que parece ser uno -, Anael me observa interrogante ante

