Me he levantado temprano, ordené un poco la habitación y preparé a Arina para ir de compras, necesito un momento con mi pequeña y algo de respiro de esta constante pelea y persecución; tomo los abrigos y dejo una nota para los muchachos ya que ellos salieron por la noche y no sé exactamente a dónde han ido. —Arina, ¿Te gustaría que comamos algo en el centro comercial?— pregunto mientras subimos al auto. —Claro— responde poniéndose el cinturón con la vista fija en la carretera. —¿Qué ocurre? Ya no me hablas como antes— emprendo la marcha. —¿Qué quieres que diga madre?— se vuelve hacia mí —Tienes miedo de mí y es algo infundado. —No tengo miedo de ti— la observo por el rabillo del ojo. —Tengo miedo de que te aparten de mí. —¿Temes que Cahek me lleve lejos?— pregunta tranquila. —Temo q

