Estaba fallándome la vista, mientras que observaba el cuerpo de uno de los tantos cuerpo que he mandado al infierno, para que los aplausos de Ferraro me quitara de mis pensamientos, por un momento me había olvidado que él estaba presenciando cada pelea con el escorpión. — ¡Bravo! Debo admitirlo sabes pelear, creo que le debo mi gratitud a tu ex-esposo te ha instruido bien— Va acercándose de manera cauteloso, pero era lo último que me esperaba que empiece a hablar de manera sarcástica. -Deja de nombrarlo, no le llegas ni a los talones- Respiro un tanto dificultoso. —Veo que estas al borde de entrar en un colapso por las heridas que tienes— Vocifera mientras que veo a sus hombres rodearme apuntándome con sus armas, pero no resisto la ironía que llevo en la vida hace unos minutos estaba lu

