Narra Alex… Mientras que escuchaba la voz de Daniel, me llegan en la mente algunos recuerdos del pasado, y aunque admita que no nos llevamos de maravilla ambos, no puedo dejar de recordar que él es mi hermano. Solo espero que no me equivoque con mis decisiones más adelante, solo me queda esperar los resultados de cada paso que he dado para destruir al Escorpión aunque sea lo último que haga en mi vida. Escucho llegar una camioneta en la entrada de la residencia para luego abrir la puerta y verla a ella bajar, mientras que Daniel solo me da señas de saludos para que ambos estemos en el ojo de Rubí. Sabía que me taladraría con preguntas más tarde, pero era esto o dejarla sola en esta misión de suicidio. — ¡Por fin llegas! ¿Cómo te ha ido? — Pregunto sin dejarla entrar en la casa, da m

