Tal vez no era la manera, pero en este preciso momento estaba súper molesta por las acciones de Gerónimo, podían meterse con cualquiera, solo que con mi hijo no se lo permitía a nadie. Si tenía motivos para que Sasha me odie, con lo que presenció esa noche tenía suficientes para seguir odiando como lo hace hace más de siete años. Cómo le había dicho a Dmitri, no hay marcha atrás, me estaba por entregar a mi esposo, ese mismo día, solo que él arruinó mis planes, lo mandó a secuestrar y está claro que no lo iba a permitir. Ver los ojos de Gerónimo cuando subí a ese avión, me enojaron, estaba furiosa, lo que no podía negar que seguía siendo el único hombre a cual amo, hubo muchos en mi vida, pero lo que siento por él es demasiado intenso que hasta me molesta. — Estoy cansado de tus mierdas

