Después de unas largas horas de clases aquí y allá, por fin tengo un descanso, y me encuentro en las gradas, con un envase de plástico lleno de jugo y una deliciosa dona rellena de fresa. Observo a los jugadores y a las animadoras ensayar, este día se me ha pasado en suspiros y suspiros y una vez más expulso todo el aire retenido en mis pulmones. Con mi vista barriendo todo el lugar, de pronto me coloco de pie y sin esperar nada, salgo corriendo, intentando no caer de boca por tropezarme en las escaleras. Manu esta con unos chicos y por fin doy con él, pregunte muchas veces a varias personas que, si lo habían visto y nadie, absolutamente nadie lo había visto el día de hoy. Gritoneo y gritoneo su nombre, siento que el aliento se me esfuma y por fin el moreno voltea y disculpándose con sus

