Capitulo 30 Narra Portia El tiempo iba corriendo tras de mí y yo sentía que cada vez tenía menos fuerzas para seguir, no comía, había bajado las notas y me sacaron de las animadoras, mi vida se había convertido en un infierno desde que entre en contra de mi voluntad a este retorcido y peligroso juego que estaba consumiéndome poco a poco. –¿Puedo pasar navidad con mi familia? – le pregunte a Isabella, levantándome de la cama. –Iremos primero a casa de mis padres, luego iremos a la tuya, ya tienes que presentarme como tu novia a ellos. –Está bien – le respondí, con el mismo animo de siempre. –Cambia esa actitud de una vez, pareces una muerta viviente – me dijo de mala gana. No había otra forma posible

