Capítulo 20 Thorald entró a su nueva casa y miró a su alrededor: a derecha de la entrada estaba la reserva de leña, a la izquierda el suministro de alimentos, conservados en bolsas de cuero curtido y pintados, las pieles y cueros cubrían el suelo a todo su alrededor. Colocó la ropa, la cama y se sentó cerca del fuego, en el lugar del cabeza de familia. Al lado de la comida se encontraba el trípode, que le recordó a su padre, al entusiasmo del primer viaje a Kiev, a sus grandes proyectos de futuro. Le echaba tanto de menos… Como un rayo entró Cola Alegre, el perro de Pequeño Oso, que se le echó encima lamiéndole la cara y meneando el rabo, feliz. —¡Hola, bonito! —le dio algunos golpecitos en el cuerpo. El perro se hizo un ovillo a su lado mientras lo acariciaba. Con el rabillo del ojo

