Un cuarto de hora después, Agatha tuvo la impresión de estar pasando por un montón de eventos en la misma noche. En el club nocturno debajo del casino, Apollo lo llevó a una multitud de personas que festejaban con cierta clase. Había contenido, las mujeres charlaban tranquilamente en el bar, otras bailaban con o sin hombres, el ambiente era lento y en ocasiones subía crescendo con los diferentes sonidos que tocaba el DJ. - Tranquilízame Apolo, ¡nadie tiene la intención de terminar la velada completamente desnudo! Ella le gritó al oído. Se inclinó por completo y se llevó la cabeza a la oreja. - No. ¡No, eso aquí señorita Kristy! Agatha, aliviada, lo siguió a otra sala. Levantó una fina cortina y ella descubrió una zona elegante, pero oscura en sus colores rojo y n***o. Se detuvo, se in

