Relata Noemí Estaba de los nervios. Me había llevado toda la tarde localizar el Hospital, el hecho de no saber la fecha de ingreso tampoco facilitó las cosas pero, bueno, a base de insistir y de algunas llamadas telefónicas pude localizar el Hospital. Por supuesto, era el que estaba más cerca de casa. Me había duchado y puesto unos vaqueros, una camisa, la cazadora y conduje mi coche hasta el hospital, estacioné en un parking cercano y, tras pasar las puertas del hospital me dirigí, sin saber qué esperar, a la habitación 207. Abrí la puerta y allí estaba él. La luz estaba apagada y Samuel parecía dormir, me acerqué para darle un beso en los labios y noté algo raro en su cara, ¿tenía surcos? ¿qué era eso?. Encendí la luz de la habitación y fui hacia él, cerca, lo suficiente para ver las

