Relata Rosa. ¿Quién era Iker? ¿Por qué Samuel tenía su teléfono para avisarle en caso de accidente?. Estas preguntas rondaban por mi cabeza cuando dejé de hablar con él. Parecía realmente preocupado y también noté que tomaba el control con mucha celeridad. Su trato fue correcto y amable aunque me pareció percibir cierta firmeza. No sabría definirlo con exactitud pero, por el tono de su voz, deduje que no era un hombre que se arredrara en caso de que hubiera problemas. De alguna manera lejana me recordaba a Samuel. Estaba en la sala de espera, sentada al lado de Mónica. No decía ni una palabra, simplemente se limitaba a mirar el reloj. Creí adivinar un brillo en sus ojos y tenía un gesto claro de preocupación. —“¿Tú crees que saldrá adelante?” pregunté por preguntar, para romper el sile

