Pov Olis. Escucho a lo lejos a mi pequeño duende suplicándome que vuelva, la oscuridad me tiene de los nervios no veo nada solo mi conciencia esta, mis manos no son visibles no hay nada a mi alrededor, la voz de mi hermano es la que más escucho, él me cuenta que tuvieron que obligar a Molly a dejarme, no se veía bien sus ojos no brillaban, y que parecía que se había tragado una sandia o calabaza. .— hey hermano, tus hijos se están mostrando al mundo y tú debes verlo, más que nadie, tú debes disfrutar de sus etapas y de estar con tus hijos. Por más que luchaba no podía encontrar la salida, no sabía cuánto tiempo paso, solo sabía que de la nada todo era n***o, ni mis pensamientos podía escuchar. Pero de un momento a otro una pequeña luz a lo lejos veo aparecer. Y una mujer joven con

