Todo parecía tomar su lugar poco a poco. Boneka al fin había despertado y él era, por influencia de Julie, su guardaespaldas. Debía admitirlo, ese trabajo no sería para nada a lo que estaba acostumbrado, incluso podría pensar que no era una posición para él, pero lo era. Lo era porque se trataba de Boneka. A quien debía cuidar y proteger era a esa pequeña chica que había colocado su mundo de cabeza y no iba a negarlo, estaba realmente entusiasmado con su nuevo trabajo. No podría decir que no le importaba que Boneka no correspondiera sus sentimientos porque sí le importaba, su corazón latía con rapidez cuando ella estaba cerca o cuando sus miradas se encontraban y no había dejado de sentir esa corriente inexplicable que corría su cuerpo cuando tenía contacto con ella, solo que ese contact

