El viaje había resultado ser más corto de lo que creyó, quizás se debía en gran parte a que ella había dormido durante casi toda la trayectoria. Seth en cambio, manejó todo el día y gran parte de la noche siguiente, se notaba que estaba cansado, pero no se quejaba —Gracias por traerme — dijo Boneka mientras Seth la bajaba del auto. —No hay de que, solo quiero que estés bien — respondió cerrando la puerta del auto. Seth se colocó frente a ella, sosteniendo su cintura, haciéndola mirar hacia arriba. —Tienes que irte — susurró ella llevando una mano hasta el rostro de él, jamás lo había hecho. — ¿Por qué? —preguntó y ella sintió cómo él apretaba su cintura. —Quedarte es una terrible decisión —explicó mirándole a los ojos —, es una misión s*****a. —Me temo que la misión ha sido

