Eran aproximadamente la dos de la mañana y Seth seguía en la unidad, sentía que la respuesta estaba frente a él y no podía verla, Los demás estaban descansando, no habían dormido correctamente en estos cuatro días. —Seth, debes comer algo —dijo Julie entrando en la sala de análisis. Él apartó su mirada de la pizarra y se fijó en aquella madre atribulada que entraba con una bandeja de comida. —Muchas gracias, señora Julie, pero de verdad no puedo imaginarme comiendo algo y que Boneka... —hizo una pausa negando con su cabeza— Debo concentrarme en encontrarla. Ella colocó la bandeja en la mesa y lo miró con esos ojos penetrantes que sin duda le recordaban a los de su hija. —Sé perfectamente lo que sientes por ella —Seth no había hablado sobre ello con Julie. Desde que ella salvó su pell

