Cuando me despierto me doy cuenta de que Jack sigue dormido. Me levanto en silencio, lavo mis dientes y salgo a curiosear, fuera de la habitación, entro al ascensor y bajo un piso. Me llevo el susto del año cuando una de las mujeres del servicio aparece de la nada, con un tobo lleno de agua y una mopa. Ella se disculpa y sigue su camino hasta las escaleras, no se si tengan prohibido el uso del elevador. Eso sería cruel. Danzo por allí varios minutos, observando, detallando y chequeando cada detalle del lugar. No importa cuantas veces venga, siempre miraré más de la cuenta. Hasta que me decido por ir a la cocina para hacer el desayuno, son más de las nueve de la mañana y aunque me arden los ojos por el trasnocho mi estómago me avisa que necesita llenarse. Y Jack cuando despierte también q

