Mi gorrito me brinda algo de calor, pero algunas gotas de lluvia caen y me cuesta un poco más soportar el frío. Jack lleva todas las bolsas con nuestras compras y yo llevo las dos maletas que acabamos de adquirir. Aveces me preocupa que gaste tanto dinero, me hace recordar a los viejos tiempos cuando estaba metido en esa mala vida. Y ya sé que todo acabó, pero por momentos me pregunto si realmente es así, si él ya no tiene nada que ver con ese mundo. Si sus negocios dan de verdad como para gastar así, o soy una paranoica. Me acerco al auto, él se encarga de guardar todas las compras. —Deberíamos comer. Ya son las doce del medio día. Asiento. Lo veo cerrar la maleta del auto. Atrapa mi mano para caminar juntos por la acera, muchísimas personas van y vienen en todas las direcciones, es

