Si les digo que no he disfrutado mentiría. Si les digo que no estoy en una burbuja de cristal en donde sólo somos Jackson y yo, también les mentiría. Creo que no podría encontrarme más llena de diferentes emociones que ahora. Estas dos semanas han sido increíbles, después de pasar tres días en Roma haciendo recorridos turísticos con guías por la Plaza Navona, el Panteón de Agripa y luego visitando por nuestra propia cuenta el Coliseo y las Catacumbas, mi amado esposo reveló otra de sus exageradas sorpresas, nada más y nada menos que otros boletos de avión, está vez con destino a Cancún, México. Y entre restaurantes, centro comerciales y playas transparentes hemos pasado los últimos tres días de nuestra luna de miel. Ha sido fantástico recorrer el mundo con Jack. Par de enamorados, inme

